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Fuente: INVERTIA
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Finanzas Personales
Muchos negocios quieren tu número de Seguro Social. ¿Es necesario darlo?
Jorge Bravo
INVERTIA.COM
Parece que todo el mundo, desde bancos hasta compañías de seguros y tiendas, quieren tu número de Seguro Social.
La mayoría de las veces, tienen una buena razón para pedirlo. Por ejemplo, si solicitas una nueva póliza de seguros o si solicitas una tarjeta de crédito de un minorista, como Wal-Mart o Kmart.
Sin embargo, en muchas ocasiones, no hay por qué darlo. Este número es muy importante y se ha convertido en un número de identidad. Es el número que se usa para cotizar tus aportaciones al programa de previsión social del Seguro Social, suele usarse para identificación en los registros de crédito y, desafortunadamente, es el número que se roban los criminales para despojar de su identidad, y luego de su dinero, a las personas. Estos últimos dos usos no fueron el propósito original de su creación, pero así evolucionó.
Entonces, ¿cuándo es que se debe proveer el número de Seguro Social?
Según la Administración del Seguro Social, hay leyes específicas, que le requieren a las personas que tengan y usen el número de Seguro Social para propósitos diversos.
Para la declaración de impuestos: El Código de Rentas Internas y las regulaciones aplicables requieren que un individuo tenga y use un número de Seguro Social en documentos de impuestos y a proporcionar el número a cualquier otra persona o institución (tales como bancos o patronos) que están requeridos a proporcionar información sobre los pagos del individuo al Servicio de Rentas Internas. Hay penalidades si se niega a hacerlo. Además, las personas que preparan la declaración de impuestos deben incluir el número de Seguro Social de cada dependiente.
Por agencias gubernamentales: El Acta de Confidencialidad, regula el uso de los números de Seguro Social por las agencias gubernamentales. Cuando una agencia del gobierno Federal, Estatal o local, le pide a un individuo que muestre su número de Seguro Social, el Acta de Confidencialidad le requiere a la agencia que informe a la persona lo siguiente:
o La ley u otra autoridad para pedir la información
o Si la divulgación de la información solicitada es obligatoria o voluntaria
o Qué uso hará de la información y
o Las consecuencias, si hay alguna, de no proveer la información.
Otros casos
Si un comerciante o empresario te pide tu número de Seguro Social, usted puede rehusarse a darlo. Sin embargo, esto puede significar que no podrá hacer la compra o obtener el servicio por el cual le pidieron el número. Por ejemplo, las compañías de servicios públicos y de otros servicios piden el número de Seguro Social, pero, no lo necesitan ya que pueden hacer una verificación del crédito o identificar a la persona en sus registros por medios alternos.
Si un desconocido te llama a la casa o al trabajo y te pide el número, pregunta quien es, qué desea y por qué necesita tu número. Si piensas que la persona en el otro lado de la línea es honesta, pídele su nombre, el nombre de la empresa y su teléfono, y le dices que le devolverás la llamada. De esa forma, puedes confirmar que de verdad representa una empresa. Si es un delincuente, no querrá que le llames. También es posible que tenga una empresa "pantalla" y haya otros delincuentes involucrados. (Contacta el Better Business Bureau de tu zona para averiguar si hay una queja de fraude en contra de dicha empresa.) Lo mejor es no darlo si se puede evitar.
Dar el número es un acto voluntario, aún cuando te lo pidan directamente. Si te lo piden, debes preguntar el motivo por el cuál el número es necesario, cómo será usado, qué leyes requieren que des tu número y cuáles son las consecuencias si rehúsas a hacerlo. Las respuestas a estas preguntas te pueden ayudar a decidir si quieres dar tu número de Seguro Social.
La decisión es tuya.
Listamos algunos de los casos cuando se te puede pedir el número de Seguro Social:
El Servicio de Impuestos Internos (IRS, siglas en inglés): para declaraciones de impuestos o prestamos federales
Los gobiernos estalates: para los programas de almuerzo en las escuelas
Los bancos: para transacciones monetarias
La Administración de Veteranos: como un número de admisión en el hospital
El Departamento de Trabajo: para compensación de trabajadores
El Departamento de Educación: para prestamos de estudiantes
Gobiernos locales para la administración de impuestos, asistencia pública general, inscripción del vehículo motorizados o licencias de conducir.
Los estados para la ejecución de leyes sobre la pensión para el sustento de hijo(s), para la emisión de los cupones de alimentos, para los servicios de Medicaid, compensación por desempleo y asistencia familias necesitadas.
Estos números son claves a la hora de obtener información crediticia. Si uno pierde la tarjeta de Seguro Social (los expertos no recomiendan que se lleve en el bolso o billetera salvo cuando se sabe que será pedido por algún motivo), o le es robada, uno puede convertirse en víctima del
robo de identidad.
De todos modos, cada vez que alguna agencia o empresa ingrese este número en un sistema de computadora, aumenta la posibilidad de que sea abusado o vendido - muchas empresas desean comprar estos datos importantes, por ejemplo, para averiguar la calidad crediticia de un cliente potencial.
El uso original y su evolución
El número de Seguro Social
fue creado con el propósito de ayudar al gobierno a llevar la cuenta de los ingresos de los contribuyentes, y consecuentemente,
para determinar los beneficios de jubilación que debe pagarles a la hora de salir de la fuerza laboral. Nunca se creó con la idea de que se convertiría en nuestro número de identidad. Sin embargo, en eso se han convertido, poco a poco, porque casi todos nosotros, incluyendo los bebés, tenemos uno. (Aunque los niños no trabajan, sus padres los incluyen en sus declaraciones de renta como dependientes, y por este motivo necesitan tener un número.)
Hoy en día, en algunos estados, el número de Seguro Social se usa para la licencia de conducir. Las universidades lo usan como número de identificación para los estudiantes. Las compañías de seguro de salud las usan en las tarjetas de membresía. Todos estos casos señalan la necesidad de proteger los otros documentos en nuestras billeteras, e ilustran por qué es tan difícil de contener el problema del fraude crediticio y el robo de identidad.
Según el Identity Theft Resource Center (un centro que ayuda a las víctimas del robo de identidad), unas 700 mil personas fueron victimas de este tipo de crimen en el 2001.
Una forma de ver si alguien está usando tu numero de Seguro Social para fraude es a través del historial crediticio personal. En este documento salen todas las líneas de crédito y cuentas que han sido abiertas con tu número de Seguro Social. Hay tres registros de crédito, y ya que cada uno tiene datos diferentes, es necesario ver los tres informes para asegurarse que no hay un problema. Para más información sobre los registros de crédito dirígete e la sección de Crédito al Consumo que te trae INVERTIA
Si sospechas que alguien te ha robado el número, puedes llama al teléfono gratuito del Seguro Social, 1-800-269-0271, desde las 10 a.m. a la 4 p.m. hora zona del este. También puedes escribir a OIG.hotline@SSA.gov. Dependiendo de las circunstancias de su caso particular, el Seguro Social puede iniciar una investigación al respecto.
Si tu tarjeta se pierde o es robada, puedes solicitar un duplicado. Si tienes prueba que alguien está usando tu tarjeta o número de Seguro Social, llama al número de teléfono gratis del Seguro Social 1-800-772-1213.